El Ayahuasca no es placer fugitivo, ventura o aventura sin semilla como para los Wiracochas.
El Ayahuasca es una puerta, pero no para huir, sino para entrar en éstas y otras naturalezas. Para recorrer las provincias de la noche que no tienen distancia, inabarcables.
La luz del Ayahuasca no explica, no revela misterios.
El Ayahuasca riega la tierra desconocida y ésa es su manera de alumbrar
INGRESA
El Ayahuasca no es placer fugitivo, ventura o aventura sin semilla como para los wiracochas.
El Ayahuasca es una puerta, pero no para huir, sino para entrar en éstas y otras naturalezas. Para recorrer las provincias de la noche que no tienen distancia, inabarcables.
La luz del Ayahuasca no explica, no revela misterios.
El Ayahuasca riega la tierra desconocida y ésa es su manera de alumbrar