El Ayahuasca no es placer fugitivo, ventura o aventura sin semilla como para los Wiracochas.

El Ayahuasca es una puerta, pero no para huir, sino para entrar en éstas y otras naturalezas. Para recorrer las provincias de la noche que no tienen distancia, inabarcables.

La luz del Ayahuasca no explica, no revela misterios.

El Ayahuasca riega la tierra desconocida y ésa es su manera de alumbrar

 

Cesar Calvo

INGRESA

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El Ayahuasca no es placer fugitivo, ventura o aventura sin semilla como para los wiracochas.

El Ayahuasca es una puerta, pero no para huir, sino para entrar en éstas y otras naturalezas. Para recorrer las provincias de la noche que no tienen distancia, inabarcables.

La luz del Ayahuasca no explica, no revela misterios.

El Ayahuasca riega la tierra desconocida y ésa es su manera de alumbrar

 

Cesar Calvo